Hacia la singularidad...

jueves, 28 de abril de 2011

 


Diálogos con el Absoluto...V


Eón: La edad del universo es infinitamente superior a la edad de cada individuo en cada planeta, y como dirían ustedes en el plano físico, está todo calculado.

Es tan lenta, pero tan lenta, la evolución espiritual que a veces no alcanza la vida entera de una raza para que cada espíritu evolucione. Esto significa que en muchos mundos hubo muchas razas que han sido hábitat de espíritus y esas razas no han cumplido su cometido… ¿ se entiende esto?...

Interlocutor: Sí, perfectamente…

Eón: … y esas razas se han extinguido y la mayoría de los espíritus, que han encarnado durante milenios en cada Sistema Solar, no han llegado a la evolución. Es decir, no alcanzó toda la historia de esa raza para que los espíritus evolucionen en su totalidad... Y la Tierra está yendo en el mismo sentido.

La raza “homo sapiens sapiens”, que en este momento alberga a los espíritus, tiende a extinguirse antes de que todos los espíritus lleguen al 5º plano.

Es muy difícil que los espíritus que encarnan en el Planeta Tierra lleguen al 5º plano espiritual antes de que la raza se extinga.

Aun pudiendo los grandes genetistas terrestres modificar el ADN y extender la durabilidad de la raza como género, como familia, aun así y todo no van a hacer a tiempo para que los espíritus evolucionen a un 5º nivel en general, por un lado, porque la evolución en sí es muy lenta, y por el otro, porque los roles, aunque son necesarios para evolucionar, también son muy grandes y son lastres muy pesados.

La cuestión es la siguiente, y voy a tratar de ser lo más entendible posible a pesar de la poca comprensión que tienen ustedes de los conceptos.

Cuando mis queridos elohim crean los espíritus, estoy Yo detrás, sea dirigiendo, sea marcando u orientando.

Esos espíritus son creados con “defectos”, y precisamente evolucionan gracias a aprender a vencer esos defectos.

Pero resulta que cada espíritu tiene una particularidad. No me refiero a una particularidad espiritual, sino a una “particularidad de raza”.

Uno de los ejemplos es la de vosotros, la raza de Sol 3, que no digo que sea única, porque se repiten otros patrones genéticos en otros sistemas estelares, pero sí que vosotros sois únicos en cuanto tenéis un apego tremendo a los roles, tan tremendo que desde que la raza fue formada en el planeta Tierra habéis avanzado mucho en técnica, por supuesto que sí, pero muy poco espiritualmente, que es lo que en realidad importa para Crecer por dentro...

Aparte, vosotros tenéis un decodificador tan importante, pero tan importante, que sois una de las principales razas en el universo conocido cuyos encarnados decodifican en un porcentaje altísimo al espíritu.

No os lo digo para que se envanezcan, pero ustedes tienen un concepto de lo abstracto tan grande que algunos filósofos terrestres con gran percepción hasta pueden llegar a comprender mi manera de pensar, y los por qué de la vida.

Pero en determinado momento los invade ese rol de protagonismo y se estancan evolutivamente, porque el afán de protagonismo constituye un obstáculo insalvable para el avance espiritual.

Esto es lo que quería hacer notar…

La otra cuestión, que sé que es lo que les interesa, y que muchos que visitan vuestro sitio web han preguntado, es el origen de la vida.

No tienen que tener menoscabo por vosotros mismos, de pensar que en cada mundo hubo un origen extraterrestre, porque si no cabría preguntar ¿y cuando no había extraterrestres, qué?

La Tierra, como llamáis vosotros a este planeta, tiene su propio comienzo, como un caldo primordial, un cultivo molecular que fue formando bacterias… De repente una cadena de ADN hace una especie de shock eléctrico y de alguna manera cobra vida. Los primeros seres que se formaron, que fueron mitad vida y mitad no, fueron los virus.

¿Por qué digo mitad vida y mitad no? Porque para que haya vida tiene que haber reproducción y los virus no se reproducen por sí mismos. Necesitan penetrar a otro cuerpo, sea una bacteria o un animal unicelular, para reproducirse.

Pero sí se entiende que los virus son seres animados porque se reproducen en otro cuerpo, entonces son seres vivos.

Muchos químicos y muchos físicos de vuestro planeta toman a los virus como límite de la vida, como que están más allá… Están equivocados… Los virus son seres vivos porque se reproducen.

Pero no son seres vivos a la altura de una bacteria porque no tienen núcleo y necesitan de otra entidad viva para reproducirse.

Bien. A partir del caldo primordial, esa molécula, con una tremenda cadena de ADN, va formando distintos seres unicelulares… La vida, por sí misma, tiende a hacerse más compleja, ya está formada así. Ahí no participan los elohim, sino directamente el Absoluto y se dan las condiciones en cada mundo para que en ellos se forme un tipo de vida.

Este planeta, cuando esa vida se fue formando, tenía una atmósfera completamente irrespirable para vosotros. Era con una alta densidad de bióxido de carbono, azufre, y otros minerales como el metano, completamente venenoso para vuestros actuales pulmones.

A medida que la vida va creciendo se van formando animales unicelulares acuáticos, porque el agua fue el primer centro de vida en el planeta. Luego animales multicelulares... plantas. La Tierra era hostil para la vida actual. Eran grandes pantanos de metano, azufre, donde no podría respirar un animal acuático actual.

Van pasando las épocas, se van formando animales más complejos, mucho más complejos. Se van formando animales en la época precámbrica, cámbrica, anterior a vuestros dinosaurios. Estamos hablando de 1600 millones atrás de vuestros años.

Luego, esa época termina –la cadena de ADN hace que la raza se extinga– y se van formando los trilobites [1], que luego se extinguen y entre 300 y 250 millones de años atrás se forman los grandes dinosaurios –extinguidos hace 60 millones de años atrás–, hasta que empiezan los grandes antropoides, que ya tienen un ADN muy parecido al de vosotros y así se van generando las distintas razas, hasta que al último quedan dos, la raza de Cromagnon y la de Neanderthal, que es la antecesora del homo sapiens sapiens.

La raza del homo sapiens sapiens no extingue del todo a la raza de Neandertal, pues conviven juntas durante miles de años.

Entonces suceden tres cosas: los homo sapiens sapiens se apoderan de las hembras Neanderthal, y como no tienen el mismo ADN no engendran hijos.

Segundo, hay grandes batallas y los homo sapiens sapiens vencen a los Neandertal. De esta forma también se va diezmando esta raza. Y tercero, el código genético de la raza Neandertal no daba para más.

La conjunción de estos tres factores hace que quede primando sobre la tierra el homo sapiens sapiens, o sea, el ser humano actual.

El homo sapiens sapiens, desde su primer eslabón, puede llegar a tener hasta 500.000 años. Pero hace 30 mil años que empezó a tener pensamientos de temor a lo que no entendía, y recién hace 10.000 años que empezó a pensar en abstracto. Y hará 5.000 ó 6.000 de vuestros años que atisbaron las primeras escrituras.

Pero ya desde antes de esos años dibujaban en las cavernas. Es decir que ya tenían pensamientos abstractos, porque el dibujo es un pensamiento abstracto. Un ser, de los que vosotros llamáis animales, no podría dibujar porque no entendería lo que es un dibujo.

Interlocutor: ¿Podría sintetizarme los tres factores de desaparición de la raza Nearderthal?

Eón: Primero, que engendraban seres estériles, de la misma forma que el apareamiento de la raza del caballo y la del asno engendran mulo y el mulo es estéril.

Segundo, grandes luchas por poderes territoriales, donde el homo sapiens sapiens, al ser más inteligente y tener más estrategias de combate, ganaba las batallas diezmando a los hombres de Neanderthal. Con las hembras no se metían.

Y tercero, su propio código genético, que ya llegaba a su fin.

Interlocutor: Está completo el cuadro, lo comprendí perfectamente.

Eón: ¿Pero qué queda en el homo sapiens sapiens?

Interlocutor: No alcanzo a intuirlo…

Eón: Un gran ego. El ego es pensamiento abstracto que le fue dando la mente analítica, porque la mente analítica se formó, mejor dicho se fue formando, en los últimos 30.000 años de la especie. Fue la que canalizó los engramas para la mente reactiva, porque lo que canaliza a los engramas y lo que canaliza al ego es …

Interlocutor: ¿El discernimiento?

Eón: Exacto, el discernimiento. Tienen que entender que si no hubiera mente analítica, la mente reactiva no serviría de nada para canalizar roles o engramas, porque a pesar de que los engramas son reactivos igualmente necesitan de un análisis.

Interlocutor: ¿Aun los engramas automáticos?

Eón: Aun los engramas automáticos. El ejemplo que has dado siempre, que de repente ese ser instintivamente tiene temor a algo, por ejemplo, a la oscuridad, a un animal, a un determinado sonido, aun la mente reactiva automática tiene que razonar ese algo, y ese razonamiento parte de la mente analítica, que decodifica el pensamiento abstracto..

Interlocutor: Pero si la persona está desmayada, con la mente analítica desconectada, sí puede grabar engramas…

Eón: Totalmente. Esa ley no está desfasada. Pero la persona después, ya estando despierta, para dramatizarlo, dándose las condiciones para la restimulación, tiene que analizarlo desde su mente analítica.

Interlocutor: Entiendo…

Eón: Es decir, es la mente analítica la que dio cabida a los roles del ego, porque aunque el ego se aloje en la mente reactiva necesita de la mente analítica para protagonizar.

Interlocutor: Obvio…

Eón: Si tú te fijas en las obras de teatro, donde esos actores estudian la letra y hacen excelentes obras, bueno, ese mismo estudio de letras lo hace aquel que tiene el rol de víctima. Entonces, precisa de la mente analítica para estudiar esa letra. Se nutre de la mente analítica, trata de manipular al otro y lo manipula desde la mente reactiva con la mente analítica.

Reitero el concepto: lo manipula desde la mente reactiva con la mente analítica, porque precisa del discernimiento para tratar de dominar al otro.

Interlocutor: ¿Qué grado de participación tiene en esto la mente analítica?

Eón: En realidad, la mente analítica casi no participa para nada, porque todo lo que hace ese ser es reactivo. La mente analítica es solamente para el mero hecho, para la mera anécdota, de darle el discernimiento, porque la mente reactiva no tiene discernimiento.

Interlocutor: Está claro.

Eón: Es un rol mínimo el de la mente analítica, que a duras penas puede ser tenido en cuenta. Lo menciono nada más que para que entiendan que, de alguna manera, la mente reactiva se nutre de la mente analítica. Se nutre para tomar las decisiones de manipular al otro, es decir, con qué rol lo manipulará. Pero la mente analítica no cumple otra función más que ésta, la mente analítica queda al margen, siendo solamente algo así como que la que surte el oxígeno para que esa mente reactiva funcione.

Interlocutor: Lo interrumpo para hacerle dos preguntas: La primera es si la mente reactiva la crearon los elohim, y la segunda si es el mejor mecanismo que pudo haberse creado.

Eón: La Creación, en sí, es perfecta, porque no puede contener errores. Estamos hablando de que se precisa un trecho muy grande, de Big Bang a Big Crunch, para que las razas verdaderamente se desapasionen de sus yoes. No quiero dar una certeza, porque es necesario que ustedes también elucubren.

Pero entiende que es muy difícil, hablo ahora de la Tierra solamente, que cuando el planeta llegue a su fin los espíritus que hayan encarnado en la raza evolucionen en su totalidad. Es muy difícil... no va a alcanzar el tiempo.

Pero, como todavía faltan más de 25.000 millones de años para el Big Crunch, aun terminando la vida en la Tierra, los espíritus van encarnar en otros planetas hasta llegar verdaderamente a evolucionar.


Interlocutor: Entiendo perfectamente.

Eón: Ya está todo calculado, o sea que no es que va a faltar el tiempo. Aparte, Yo ya lo sé.

Interlocutor: Obvio…

Eón: Pero reitero que es muy difícil que logren la elevación en el planeta Tierra, muy difícil.

Interlocutor: Respecto a la mente reactiva… ¿los elohim pueden haberse equivocado con la creación de la mente reactiva? Me refiero a si se podía haber construido un mecanismo mejor.

Eón: En realidad, los elohim fueron los instructores. Cuando se habla de que ellos crearon a todos los seres vivos, a partir del 6º plano hacia abajo, es una afirmación veraz. Realmente fue así...

Pero yo he sido el que he dado mi consentimiento, el OK, como dirían ustedes en este plano físico. Y he participado en ello activamente. Es como el pequeño de ustedes que va a primer grado y el padre o la madre le guían la mano cuando está haciendo los palotes.

Interlocutor: Eso está claro… ¿Acaso, entonces, la mente reactiva falló de alguna manera?

Eón: La mente reactiva está cumpliendo su rol perfectamente. Y voy a permitirme ser irónico, imitándolos a ustedes: ¡creo que la mente reactiva está cumpliendo bastante bien su rol…!

Interlocutor: Entiendo claramente la ironía… Quería preguntarle, antes de que continúe, si un virus tiene espíritu.

Eón: Todos los seres vivos son animados por un espíritu, pero así como la comprensión del virus es casi inexistente, porque un virus se maneja más bien de una manera mecánica, podríamos decir que si la comprensión humana es de 1, la de un virus podría representarse con un 0,00000…, es decir, un cero coma seguido de casi infinitos ceros hasta llegar a uno. Su razonamiento es prácticamente nulo.

Interlocutor: ¿Esa nulidad alcanza también al espíritu? Me refiero a si podemos decir que su espíritu es también casi nulo.

Eón: Así es… Pero de todas maneras, es ley –esta palabra no es la más acertada pero no hay otra que el decodificador de este receptáculo pueda traducir– de que cada ser debe tener su “contraparte”, para decirlo de alguna manera entendible para ustedes.

Interlocutor: ¿Esto significa que hasta un virus tiene Thetán? Lo pregunto porque parece un poco ridículo hablar del alma o Yo Superior de un virus.

Eón: Y sin embargo, así es. Cada ser, reitero, debe tener su reciprocidad en el plano espiritual. Pero lo menciono casi en función de anécdota, porque su espíritu es ínfimo.

Interlocutor: ¿Todos los seres evolucionan? Al preguntar esto pienso en las cucarachas, que no parecen evolucionar en absoluto.

Eón: Probablemente, y digo “probablemente” aunque yo ya lo sé, para no adelantarles el futuro, la cucaracha, al final de la Tierra como planeta, termine siendo cucaracha, porque no va a haber tiempo biológico para que la cucaracha evolucione.

La evolución de los seres depende de cómo se haya desarrollado la vida en cada lugar. En otro mundo, el ADN de la cucaracha se ha desarrollado de una forma distinta.

Interlocutor: ¿Incluso pueden haber evolucionado al punto de construir máquinas espaciales como los Langar, que son extraterrestres de la Constelación de Arturo, tipo langostas?

Eón: Así es, pues no hay nada que lo impida. Y en otros mundos llegarán a evolucionar las plantas.

Interlocutor: ¿Y los dinosaurios?

Eón: En otros planetas han evolucionado los que vosotros llamáis velocirraptores, que tienen dos metros de altura.

Interlocutor: ¿Incluso construyendo y manejando naves espaciales? Pregunto siempre esto porque parto de la base que tecnológicamente son seres avanzados quienes llegan a construirlas.

Eón: Claro, pero quiero que entiendas que no tienen la forma de dinosaurios como ustedes la conocen.

Interlocutor: ¿Hay una transformación?

Eón: Por supuesto, de la misma forma como vosotros no tenéis nada que ver con el australopithecus [2].

En otros mundos, el dinosaurio ha eliminado su cola hasta tener nada más que un pequeño rabo, su morro se ha achicado, es decir, ya no lo tienen tan grande como lo conocen ustedes, tienen menos dientes, y aunque siguen teniendo sus características propias, forma, escamas, piel, etc, ustedes casi no lo reconocerían como dinosaurios.

Interlocutor: ¿Puedes ser que hayan estado en nuestro planeta? Lo pregunto porque hay muchos relatos de personas que han visto seres parecidos.

Eón: Por supuesto que sí.

Interlocutor: ¿Un tigre también evoluciona de esta forma tan considerable al punto de poder construir naves espaciales?

Eón: Todos los seres evolucionan. Lo que ocurre es que evolucionan en cada planeta. Aquí, en la Tierra, probablemente, y reitero que digo probablemente para no adelantarles el futuro, el tigre no va a pasar de tigre y la cucaracha no va a pasar de cucaracha, porque es exiguo el tiempo biológico que tienen para evolucionar.

Interlocutor: Mi espíritu, todos los espíritus, al llegar el Big Crunch, me refiero a este Big Crunch, ¿en qué organismo tan sofisticado encarnaremos?

Eón: Cuando llegue el Big Crunch todos serán fundidos…

Interlocutor: Eso está claro, pero supongamos un tiempo antes del Big Crunch…

Eón: La respuesta es que no necesariamente habitaréis en organismos sofisticados. En Antares 4, por ejemplo, cuya estrella está tan cerca de vosotros, no hay organismos sofisticados, sino todo lo contrario. Si los comparamos con ustedes son más endebles. Y a pesar de que aún faltan más de 25.000 millones de años para el Big Crunch, la mayoría de los seres que encarnan están en los planos 4º y 5º.

O sea que si nos basáramos por Antares 4, ahí la evolución, espiritualmente hablando, ya habría casi terminado… ¡Tienen un sistema tan, pero tan grande, de solidaridad, de misericordia…!

Interlocutor: A ver si entendí… ¿dentro de 25.000 millones de años los que llegaron al 5º plano espiritual ya no tienen más necesidad de encarnar? ¿Es así?

Eón: Seguirían encarnando para colaborar con los pocos que quedan en los planos densos, pero ya no habría tantos mundos habitados.

Interlocutor: ¿En definitiva, entonces, no hay organismos sofisticados…?

Eón: No, no los hay, porque no se necesitan organismos sofisticados para elevarse al 5º plano espiritual. De lo que se trata es de la evolución espiritual, no de los organismos físicos, que son meramente incidentales en el elevamiento del espíritu. Lo importante es el espíritu, no el cuerpo que provisoriamente lo anida.

Por eso di el ejemplo Antares 4, donde los seres encarnados ya están alcanzando el máximo plano espiritual, y sin embargo sus organismos no son para nada sofisticados. Incluso ustedes, aquí en la Tierra, los llamarían peyorativamente “comunes” o “vulgares”.

Interlocutor: Creo que entendí la idea. Ahora bien, yo, Horacio, dentro de 25.000 millones de años, como espíritu, recalco como espíritu, ¿qué capacidades tendré de comprensión? ¿Casi como el Absoluto?

Eón: Un espíritu siempre va a tener la capacidad de comprensión de un espíritu. El espíritu evoluciona en bondad, en abstracción. Obviamente, vas a tener más comprensión que ahora, pero la comprensión no va a ser una competencia. La comprensión va a ser una comprensión de lo abstracto.

Y aunque les parezca risible, si vosotros tuvierais el tiempo para desconectarse de la realidad y se integraran en el Absoluto, hoy mismo ya podrían tener esa comprensión que van a tener dentro de 25.000 millones de años.

Interlocutor: ¿Cómo puede ser posible algo así?

Eón: Porque esa comprensión ya está dentro de vuestro espíritu. Así como dentro de cada organismo físico está una cadena de ADN, y esto es inmutable, así también dentro de cada espíritu está la comprensión…

Interlocutor: ¿Desde que el espíritu fue creado?

Eón: Así es, desde que el espíritu fue creado.

Interlocutor: Cabe la pregunta, entonces, de por qué tardamos tanto en desarrollarla, si ya está. ¿Por qué no hacemos clic y la sacamos ahora…?

Eón: Simplemente porque ustedes no creen que son capaces de lograrlo, simplemente por eso.

Interlocutor: ¿La falla está en nosotros, entonces?

Eón: Así es. Les reitero que lo podrían lograr hoy mismo... Ahora puedes pasar a las preguntas que tienes agendadas.

Interlocutor: Bueno, la primer pregunta que tengo agendada es un poco insólita… ¿El Absoluto es infalible?

Eón: Sí.

Interlocutor: ¿Tan categórica es la respuesta?

Eón: Así es. Totalmente.

Interlocutor: ¿Su presencia aquí ya estaba prevista o es un hecho nuevo?

Eón: Ya estaba escrita, por supuesto. No cabría otra.

Interlocutor: Usted mismo dijo que la Creación es como una cinta de Moebius. Es decir, ¿la cinta de Moebius abarca de Big Bang a Big Crunch o a todos los infinitos Big Bang a Big Crunch?

Eón: La cinta de Moebius abarca de cada Big Bang a Big Crunch en forma independiente.

Interlocutor: ¿Totalmente separados unos de otros?

Eón: Totalmente.

Interlocutor: La pregunta, entonces, es si siendo la Creación, hablemos de esta Creación, como una cinta de Moebius, es decir que es continua, cuando llega al final, es decir, al Big Crunch, la evolución vuelve a empezar todo de nuevo desde abajo. Quiero decir si es evolución-involución-evolución- involución continua.

Eón: Respondo: En esta Creación, en este universo, y en este momento actual en el que tú estás viviendo, desde el Big Bang hasta el Big Crunch para mí es un eterno presente. Todo está ocurriendo a la vez.

Como es un eterno presente, la cinta de Moebius no tiene final, y aquellos que llegan a un distante futuro pueden, mediante un agujero dimensional, regresar otra vez al comienzo del pasado.

Cuando esa “tropilla de caballos” que es la evolución llegue a su meta y con el Big Crunch se forme la Singularidad y todos los espíritus se fusionen con el Absoluto, ahí se termina todo. Y a partir de esa Singularidad va a haber un nuevo comienzo una octava más alta. Y ese eterno presente ya no va a existir más. No es que después se vuelva a recorrer. Esa película ya desapareció. Va a haber una nueva película con un nuevo presente.

En el plano físico existen distintos aparatos que son aptos como para recorrer, con distintas mecánicas, el pasado, el presente y el futuro, y no solamente en este mundo sino en muchos mundos.

Interlocutor: ¿Los viajes hacia el futuro son posibles? Lo pregunto porque yo tenía entendido que solamente era posible viajar hacia el pasado.

Eón: No pueden ir al futuro las máquinas construidas aquí, porque la mecánica con la que se han construido lo impiden. Pero es una imposibilidad mecánica de vuestra técnica, no física. En otros planetas, reitero, lo han logrado. En otros planetas ya están viajando en el tiempo, aunque en vuestro mundo recién lo logren en el año 2.500.

Interlocutor: Entiendo…

Eón: El decodificador del receptáculo está un poco agotado y no traduce bien los conceptos…

Interlocutor: ¿Tendríamos que concluir la sesión?

Eón: Puedes hacer un par de preguntas más.

Interlocutor: Como decimos nosotros vulgarmente, voy a “masticar” las respuestas y en la próxima sesión volveré a preguntar… Esa cinta de Moebius que es la Creación fue hecha por usted en un instante o hubo algún tiempo.

Eón: Se crea en un instante, porque desde el punto de vista del Absoluto, si se tardara algún tiempo en hacer algo, esa tardanza implicaría límite y no hay límite para el Absoluto.

Interlocutor: Refiriéndome al libre albedrío, tener o no tener libre albedrío daría lo mismo, porque si no lo tuviéramos y ya todo estuviese trazado, bastaría con tener la ilusión de poseerlo. ¿Qué diferencia habría? Concretamente, en ese instante sin tiempo de Creación, ¿yo decidí?

Eón: No. Has decidido después qué hacer. Es algo parecido al bebé del plano físico. El bebé del plano físico no pide nacer. Estamos hablando desde el punto de vista del plano físico y no desde el punto de vista del espíritu que elige. Olvídate de lo espiritual en este momento.

Reitero, el bebé no elige nacer, pero una vez que nace y crece necesita que el padre le cree directivas y que más tarde hagan lo mismo los maestros en la escuela. Pero cuando es más grande elige solo.

Bueno, aquí sucede lo mismo. El espíritu es creado para evolucionar y el espíritu después va optando en cada mundo qué hacer.























Interlocutor: Lo que no entiendo es esto: ¿ese instante sin tiempo de Creación acaso no incluye ya todo lo que los seres van a hacer, la crucifixión de Jesús, el incendio de Roma por Nerón, mi comunicación con Usted, y antes de ésta mi comunicación con Kronbus, el viajero del tiempo –que soy yo mismo del futuro– que vino a este presente y dialogó conmigo…?

Eón: Lo incluye, porque desde el punto de vista de Eón existe la capacidad de percibirlo todo. Pero el incluirlo no significa que la persona no elija. Si uno lo ve desde arriba, y uno ya sabe qué eligió, eso no significa que uno no pueda elegir desde el punto de vista de vuestro presente.

Lo que ocurre es que Yo ya lo sé. Voy a darte un ejemplo muy práctico. Tú en el plano físico tienes nietos. Entonces, uno de ellos está jugando en el piso con sus juguetes y tú le pones a un metro de distancia una atractiva golosina y haces un poco de ruido para que la vea, y te quedas mirando lo que ocurre desde lejos. Tú sabes que va a suceder. Tu nieto, al oír el ruido mira hacia ese lugar, duda un instante pero finalmente va, toma la golosina y la introduce en su boca. Tú ya sabías que iba a hacer eso, pero no interferiste con su libre albedrío.

Bueno, el punto de vista de Eón es que sé lo que vas a hacer, pero no interfiero.

Interlocutor: La diferencia es que usted ve ese futuro como presente y yo no.

Eón: Exacto. Tú no lo ves como futuro sino como un cálculo de probabilidades, porque de repente a tu nieto le puede doler el estómago y en ese momento no quiere saber nada con golosinas…

Interlocutor: ¿Se podría establecer la cantidad de Big Bang sucesivos en el futuro, por ejemplo con un 1 seguido de equis ceros?

Eón: No se puede establecer, porque así como hay infinitas probabilidades hay infinitos Big Bang y Big Crunch. Sería una cinta de Moebius superior, en grado máximo. Es fútil ponerle ceros, como es fútil tratar de establecer con un 1 seguido de ceros la cantidad de átomos que hay en el universo. Llámale a eso “Eternidad”.

Interlocutor: Creo entender… Una última pregunta, ¿dentro de las opciones ha habido un empujoncito para la página web del Grupo Elron? Lo pregunto porque usted dijo, cuando la página estaba “muerta”, que las probabilidades de éxito eran de más del 95 % y posteriormente, casi enseguida, comenzaron a aparecer infinidad de personas que la encontraron “de casualidad”. Y todos demostraron un interés enorme por los temas de los enigmas que me llamó poderosamente la atención.

Eón: Ahí te das cuenta del libre albedrío, porque ustedes pueden optar por una pequeña ayuda. Tanto tú como este receptáculo, consciente o inconscientemente, han pedido una ayuda y a mí me halaga –utilizo este término para ser mejor entendido– brindárselas.

Lo que yo tengo que tener son límites –límites con ustedes me refiero, ya que Eón no tiene límites–, porque ustedes han elegido pasar por determinadas vivencias antes de encarnar y por ello mi ayuda tiene que ser prudente.

Interlocutor: ¿Entonces sí hubo un empujoncito?

Eón: Sí, lo hubo.

Interlocutor: ¿Cómo fue que se interesaron esas personas?

Eón: El ejemplo de la golosina viene al caso. En esas personas algo hizo clic en su cerebro y dijeron ¡oh, qué es esto, qué bueno, me comunicaré! Lo estoy expresando en forma rudimentaria.

Interlocutor: Mi temor es que vayan en aumento las consultas y me sobrepasen…

Eón: Siempre tienes que encararlas de acuerdo a tu capacidad. Tómate tu tiempo para contestar solamente las que están a tu alcance, porque en el futuro puede venir un maremoto. Quizás el día de mañana surja algo más. Es todo lo que te puedo decir despidiéndome…

Interlocutor: Me ha dejado con una intriga tremenda…

El decodificador espiritual...

 


Diálogos con el Absoluto...IV

Eón: Muchas veces se ha dicho que el todo y la nada son lo mismo, porque, en realidad, desde la nada de la Singularidad he creado el Todo. Dentro de este universo creado existe la energía, ya sea sutil o condensada en forma de materia, y la misma tiene su antítesis.

Como ustedes saben, ya se ha detectado la antimateria y los científicos han especulado matemáticamente que si entrara en contacto con la materia, ambas colapsarían tremendamente. También han hecho pruebas de laboratorio ratificando esa teoría.

Lo que no han llegado a detectar es la antienergía, que es una energía con polaridad negativa. Eso es lo que le da estabilidad y equilibrio a este universo creado.

La importancia de los mensajes que ustedes reciben radica en que los catapultan a la vanguardia de muchos otros grupos espirituales que también investigan sobre diversos temas.

Fue a través de esos mensajes que, por ejemplo, mi receptáculo detectó, como una novedad en el planeta Tierra, que el cerebro era un decodificador que traducía los conceptos de los Maestros de Luz de los planos espirituales.

Fíjense que ahora, en vuestro Siglo XXI, la ciencia ha descubierto, mediante distintas drogas, la forma de producir modificaciones en el cerebro como para que se logre reducir, en grado apreciable, lo que ustedes denominan peyorativamente “imbecilidad”.

La manipulación del cerebro es una prueba palpable, para aquellos que no creen en el mundo espiritual, de que estos mundos existen, de que hay un concepto espiritual y de que éste puede ser transmitido a través del decodificador.

Incluso se ha llegado a casos donde un paciente con retardo mental, modificado con ciertas drogas, ha cambiado algunos genes y esa persona ha mejorado notablemente la capacidad intelectual y también sus conocimientos.

Si el mundo espiritual no existiera y modificaran la capacidad intelectual de ese ser, como su aprendizaje terrenal fue limitado, su conocimiento seguiría siendo limitado.

Por ejemplo, si yo tengo en una copa pequeña lo que vosotros llamáis vino, y traspaso el líquido a una copa más grande, el contenido va a seguir siendo el mismo, ya que no va a variar por el hecho de que la copa sea más grande.

Interlocutor: Obvio…

Eón: El ejemplo puede parecer muy básico, pero da perfectamente la idea de lo que quiero transmitirles. Si no existiera el concepto espiritual, la modificación del decodificador no debería modificar el conocimiento de ese ser, porque es lo que aprendió hasta ese momento.

Sin embargo se han dado casos muy, pero muy ilustrativos, donde esos pacientes han mejorado notablemente sus conocimientos. Y la única razón es porque precisamente han recibido, a través del decodificador, el conocimiento desde los planos espirituales.

Interlocutor: ¿Pero los investigadores no se han dado cuenta de ello?

Eón: Se han dado cuenta de la modificación del paciente, pero no de lo que está indicando en realidad. Le dan el crédito del aumento del conocimiento solamente a la mejora de la capacidad cerebral.

Lo que los científicos no llegan a entender es que, aunque la capacidad cerebral mejore, si el paciente tenía una determinada dosis de conocimiento antes del tratamiento, ese conocimiento no tendría por qué ampliarse. Si se amplía es porque, al estar el decodificador más apto, por lógica consecuencia recibe con mayor amplitud el concepto espiritual.

Interlocutor: Está clarísimo.

Eón: Y el mérito lo tiene vuestro grupo porque fue el primero que le dio a la palabra “decodificador” el significado de traductor de conceptos espirituales.

En el decodificador, y esto ustedes ya lo saben, hay dos receptores: uno de ellos es el depositario, por así llamarlo, de la mente analítica, el córtex, porque es el que decodifica todos los conceptos que el espíritu envía. Y el otro, que está cerca del hipotálamo, la amígdala, que es la ejecutora de la mente reactiva impulsiva o emocional.

Ustedes son los primeros, en el planeta Tierra, en tocar ese tema, porque a pesar de que un escritor de otro país, llamado Daniel Goleman, ha escrito sobre el córtex y la amígdala, lo ha hecho solamente desde el punto de vista material, no como receptor de conceptos espirituales.

Interlocutor: ¿Todo lo que usted nos está enseñando es nuevo, que ni siquiera los Maestros sabían, o más o menos se trata de un repaso de conocimientos?

Eón: Algunos de los temas son nuevos, pero otros son conocidos, a veces por los Maestros solamente y en otros casos también por ustedes. La importancia de los temas nuevos está dada porque, precisamente con la enseñanza de avanzada, ustedes pueden deslumbrar a aquellos lectores descreídos a un punto tal como para interesarlos en alguna medida.

Interlocutor: Esos dos aspectos de los niños, la belicosidad y la indiferencia, que hemos tratado en la sesión pasada, ¿los sabía alguien ya, por ejemplo dentro de la Psicología, o son totalmente una novedad?

Eón: No, nadie se había dado cuenta de esas características. Hay un investigador de fama mundial en vuestro planeta, llamado Piaget, que ha estudiado a los niños, y sin embargo no ha abordado el tema en el sentido en que yo se los he transmitido a ustedes, porque esos dos factores principales, como la belicosidad y la indiferencia, no es un común denominador en los niños de vuestra raza, sino un común denominador en los espíritus del Error.

Y la raza humana misma, en lugar de disminuir su belicosidad y su indiferencia, las va fortaleciendo, sin que ello no implique que muchas veces las disimule.

Interlocutor: ¿En los seres de Luz encarnados también sucede lo mismo?

Eón: En general, sí. Recuerda que en el plano físico los seres encarnados no tienen memoria reencarnativa.

Interlocutor: ¿Es un problema de la encarnación, entonces?

Eón: No. Es un problema de cada entidad espiritual, porque si el espíritu tiene su interior fuerte no permite que el ego lo domine y, por lo tanto, tampoco cae en tentaciones ni se densifica.

Interlocutor: ¿Pero las entidades de Luz no tienen de por sí un espíritu fuerte?

Eón: No necesariamente. Tú mismo has podido comprobar que hay espíritus de Luz que se dejan seducir por el plano físico y así abandonan misiones, porque les importa más lo mediocre, con el resultado de que bajan de nivel vibratorio…

Interlocutor: Tengo un interrogante... En este momento me viene a la mente el caso de Lázaro, que fue resucitado por el Maestro Jesús estando literalmente muerto. La pregunta es si hay cierta flexibilidad en las reglas.

Eón: Esa persona pudo ser resucitada porque no era su tiempo de desencarnar. De lo que se trata, generalmente, es de que no se viole el libre albedrío, ya que esto también implica que cada ser encarnado tiene que cumplir su ciclo.

En el caso de Lázaro, es obvio que si este amado Maestro ha logrado que siga en el plano físico, lo pudo hacer porque no era el tiempo de que pasara al plano espiritual.

Interlocutor: ¿Hubo alguna autorización o petición del Maestro a la Energía Crística antes de resucitar a Lázaro o lo autorizó directamente usted?

Eón: Sí, hubo una petición, y ante las circunstancias la Energía Crística consideró que ya estaba dada mi autorización implícita. Lo que ocurre es que estaba dentro de las probabilidades el que esa persona siga en el plano físico.

Hay elasticidad, pero es importante que, en general, las cosas sigan su curso. Cuando hay alguna alteración es porque, en el fondo, hay una posibilidad de evaluación y, por tanto, de modificación.

Pero todo está dentro del libre albedrío, como, por ejemplo, el evitar un accidente, el salvar una vida a nivel médico, o el corregir determinada enfermedad para que un paciente sane.

No se están violando las reglas en el sentido de que se pueda pensar que se cortó el libre albedrío al curar a una persona impidiéndole desencarnar. Simplemente había alternativas y se eligió una de ellas.




Interlocutor: Está perfectamente claro… Ahora bien, ¿de qué forma podría aprovechar estos contactos con usted para servir mejor? Me refiero, por ejemplo, pidiendo por alguien. ¿Obtendría mejores resultados si en lugar de pedir por alguien a los Maestros se lo pido a usted?

Eón: Puedes pedirlo directamente a los Maestros, pero ten en cuenta que no siempre va a ser escuchado tu pedido porque hay factores que pueden impedirlo, como ser una determinada lección kármica que ese ser tiene que terminar de aprender, y entonces, aunque eleves un pedido, la persona seguirá igual.

Deseo hacer una aclaración sobre los pedidos. Mucha gente cree, por las enseñanzas religiosas equivocadas, que tanto el Absoluto como los seres espirituales de Luz cumplen todos los deseos de los llamados feligreses si éstos piden con fe, y esto es un gran error.

Los seres de Luz tiene por Misión el Servicio y éste se cumple a través de la obra. ¿Pero qué es la obra? ¿Conceder pedidos? No, la obra es ayudar a que cada ser logre su camino de vida en el plano físico.

Ya lo dijo mi querido hijo, el Maestro Jesús: “Lo importante no es surtirlos de peces, sino enseñarles a pescar”. Y la mayoría de los feligreses en vuestro pequeño mundo siguen pidiendo peces...

Con respeto a tu comunicación para conmigo, puedes comunicarte con mi Energía. Mi Energía está en ti. Y aquí deseo formular algunas aclaraciones. ¿Por qué hay algunas personas que se elevan en pensamiento y tratan de comunicarse con determinada energía cósmica, sabiendo, consciente o inconscientemente, que esa energía cósmica ya mora en ellos?

Lo que están haciendo, y reitero que también lo puedes hacer tú, es comunicarse con lo que hablamos en la sesión pasada, con el corazón, con el núcleo del Absoluto. Porque volviendo a la parte básica, si esa Energía ya mora en ti, ya estás de por sí comunicado.

Entonces, ¿por qué elevar el pensamiento para tratar de comunicarte con quien precisamente ya estás comunicado? Porque lo que tú estás tratando de hacer es comunicarte con el Núcleo del Absoluto, y eso está perfecto.

A partir de allí, si tú elevas el pensamiento y dibujas en tu decodificador un color blanco azulado, puedes comunicarte con el Núcleo y puedes incluso hasta sanar utilizando tus manos, sin tocar a la persona.

Pero siempre hay que tener en cuenta el libre albedrío. Una persona que tiene un mal físico irreversible, la podrás aliviar pero no curar. Nadie va a recuperar una extremidad perdida, pero sí puedes hasta disolver pequeños tumores utilizando tus manos para la sanación.

No hay necesidad de tocar, bastando que las manos estén a centímetros de la persona. Y eso no va en contra del libre albedrío. Simplemente son opciones que se dan, y opciones hay siempre. Por lo tanto, ésta es una de las ventajas de la comunicación con mi Energía, con el Núcleo del Absoluto.

Interlocutor: Esto queda perfectamente aclarado… Ahora bien, ¿yo tendría que hacer una división entre lo que debería preguntarle a usted y lo que debería preguntarles a los Maestros? Me refiero, obviamente, a que si únicamente le tendría que preguntar a usted lo que no podrían responder los Maestros… ¿o es una cuestión elástica?

Eón: Es importante que si estos hijos queridos están en función de Servicio, le permitamos que cumplan con esa función. La comunicación en general, entonces, es preferible que sea con ellos. Y a mí pueden recurrir cuando la pregunta sea complicada, como dicen ustedes en el plano físico.

Interlocutor: Entendí perfectamente la idea… Examinando las preguntas que tengo anotadas para hacerle, me surge la duda de si realmente parten de mí… ¿Usted y los Maestros me sugieren, en mi cuerpo causal, las preguntas que debería hacer, siempre, obviamente, respetando mi libre albedrío?

Eón: Siempre, por supuesto, particularmente porque después te nutrirás con las respuestas.

Interlocutor: ¿Los Maestros de Luz pueden captar mejor la esencia de sus conceptos? Lo pregunto porque supongo que los Maestros captan directamente sus conceptos, en tanto que nosotros en el plano físico tenemos que contentarnos con la traducción que de ellos haga el decodificador del receptáculo. En concreto, lo que quiero saber en realidad es lo siguiente: si yo pregunto a los Maestros sobre algo que usted dijo, y que este receptáculo hipotéticamente no pudo traducir con fidelidad, ¿ellos me lo podrían explicar con más precisión?

Eón: No necesariamente, porque si bien es cierto que los Maestros, al estar desencarnados y no tener decodificador, están 100 % abiertos, no dejan de estar también limitados, porque los espíritus, de por sí, son limitados, y por lo tanto mis conceptos no lo captan en su totalidad.

En definitiva vendría a ser lo mismo, tanto la captación de este receptáculo como el de los Maestros

Interlocutor: La respuesta está perfectamente clara. Ahora quiero preguntarle algo que no me quedó claro de la anterior sesión. ¿Usted, al estar incorporado en este receptáculo, pierde la concepción o la percepción que tiene el Todo?

Eón: Desde un punto de vista general, no. Pero desde lo particular sí. Pierdo la percepción al estar sincronizado en este espacio-tiempo, pero en cuanto dejo de estar en contacto con el receptáculo, recupero instantáneamente esa concepción o percepción de la Totalidad.

Interlocutor: A ver si entendí: usted, con quien me estoy comunicando, perdió la concepción del Todo?

Eón: Sí, lo reitero. La razón es que estoy concentrado en lo que aquí ocurre, en este plano espacio-temporal.

Interlocutor: ¿Entonces usted, como partícula del Todo, en este momento no tiene la noción de toda la Creación como un presente?

Eón: Así es, pero eso no limita los dones del Absoluto.

Interlocutor: Concretando, usted, en estos momentos, como partícula, no puede percibir, por ejemplo, cómo en este momento Jesús es crucificado, cómo Nerón incendia Roma, cómo la biblioteca de Alejandría es quemada… ¿Es así?

Eón: Así es, porque la partícula está aislada, y, por cortesía, contactada únicamente con ustedes. Pero apenas se desconecta, automáticamente se actualiza, para explicarlo de alguna manera entendible.

Interlocutor: ¿Y entonces cómo es que puede contestar preguntas que supuestamente podría contestar únicamente el Todo, por ejemplo qué está haciendo Nerón en un determinado momento de la historia?

Eón: Por la comunicación. La partícula no deja de estar comunicada con el Todo. La comunicación es permanente, pues de lo contrario serían imposibles las respuestas.

Interlocutor: ¿Usted, como partícula, sabe todo, absolutamente todo de mí, sabe todo lo que quiero preguntar, todo lo que tengo anotado en la agenda de preguntas…?

Eón: Así es, pero debo escuchar tus preguntas por una cuestión de respeto a tu libre albedrío Es como el famoso acuse de recibo: si uno no acusa recibo, la otra persona puede afectarse psicológicamente.

Si yo respondiera todo lo que tiene una persona en mente sin que me haga las preguntas, la persona puede sentirse como invadida en su intimidad.

Además, es necesario que la persona descargue haciendo la pregunta. Cuando la persona hace una pregunta, descarga. Y esto para la Psicología es algo nuevo, porque este tema nunca se tocó.

Si tú preguntas, emocionalmente descargas. Si tu interlocutor te contestara antes de que hagas la pregunta, porque intuyó cuál iba a ser, entonces tú no descargas. Ésta es la razón por la cual prefiero que tú preguntes antes de responderte.

Interlocutor: Interesante para divulgar… ¿La descarga se produce con la pregunta y la consiguiente respuesta?

Eón: La sola pregunta ya descarga. Y también descarga cuando la persona escribe en un papel sobre algún problema que haya tenido. Por lo tanto, esta descarga se produce aunque no la hagas con otra persona.

Al volcar al papel el problema es como que ya lo has planteado, y por eso se produce la descarga, e incluso ya puedes, si quieres, dejarlo de lado.

Interlocutor: Aunque es un tema de Dianética y debería preguntárselo al propio Ron Hubbard, lo hago ahora porque puedo olvidarme: ¿no se afecta uno cuando lanza mucha comunicación sin nunca recibir respuestas, o recibirlas quizás muy escasas?

Eón: Sí, puede afectar, pero reitero que el lanzar es como el preguntar, y por lo tanto ya estás descargando. Te afectaría si no pudieras lanzar ninguna comunicación, porque entonces se te acumularía todo.

El lanzar comunicación no deja de ser una descarga. Obviamente que si hubiera reciprocidad del otro lado sería ideal. Pero, reitero, el solo hecho de enviar comunicación descarga. Esto no quiere decir que te quedes solamente con el lanzar.

Interlocutor: Lo entendí perfectamente… Otro tema sobre el que tengo interrogantes es el de que las artes no siempre se recuperan cuando los mundos desaparecen sin cumplir su ciclo, por ejemplo por una guerra planetaria total, aunque queden archivados en el Registro Akáshico. Si quedan archivados ¿cómo puede ser que no se recuperen?

Eón: No siempre las artes se recuperan en el sentido de que los habitantes de los planetas usualmente no buscan en el Registro Akáshico para enterarse de ellas.

Interlocutor: ¿Esos Registros están a disposición de todos?

Eón: Así es, están al alcance de todos hasta el Big Crunch. Pero no todos tienen la iniciativa de buscarlos. Por ejemplo, este receptáculo está capacitado para buscar en el Registro Akáshico, incluso de otros mundos, y enterarse respecto a cómo fue su civilización.

Interlocutor: ¿Sin su ayuda?

Eón: Así es, sin mi ayuda. Lo puede hacer perfectamente porque tiene una enorme “antena”, para decirlo de alguna manera. Pero si los habitantes de los mundos no lo buscan, obviamente no lo van a encontrar. Es como un tesoro perdido.

Interlocutor: Entiendo… Otra de las preguntas que tengo para hacerle es con respecto a si el orgasmo –me refiero al orgasmo sexual– de todos los seres encarnados, en todos los mundos, de alguna manera ayuda a la elevación espiritual de la Creación.

Eón: Sí, pero siempre que vaya acompañado de la parte espiritual. De lo contrario es una mera descarga fisiológica y nada más. No cumpliría más cometido que el de esa descarga.

Interlocutor: Está claro. En realidad, yo pensaba que algo así debía ser…

Eón: Haz un par de preguntas más y voy a dejar en libertad de acción a este receptáculo…

Interlocutor: La pregunta que quiero hacerle ahora es con relación a la antimateria… ¿Hay, acaso, un Big Bang negativo?

Eón: No, no hay. Descarta eso...

Interlocutor: ¿Entonces todo es positivo? Es decir, ¿no hay, por ejemplo, un planeta Tierra de antimateria?

Eón: No, ni tampoco universos paralelos de antimateria.

Interlocutor: Quiero hacerle una última pregunta referida a los viajeros del tiempo… ¿Cuál es la razón de su existencia?

Eón: Los viajeros del tiempo tienen la función de corregir los hechos alterados, de modo que la historia original, el cauce primitivo, no se modifique.

Interlocutor: Pero, ¿por qué se alteraría?

Eón: Porque si bien hay una historia trazada, en su transcurso se produjeron modificaciones con la creación de los universos alternos, que después, con nuevas decisiones, quedaron desactivados.

La labor de los viajeros del tiempo, entonces, es que no se modifique el trazado original, por así llamarlo. Para comprender esto no deben olvidar que para el Absoluto todo es un eterno presente y por lo tanto ustedes ya han vivido esa historia... Esa historia original es la que hay que preservar...

La raza Humana...

 


Dialogo con el Absoluto...III



Hay muchas frases que para vosotros son importantes. Una es “Como es arriba es abajo”, que dijo un sabio espíritu conocido por ustedes. La otra frase es “La nada es igual al todo”.
...
Arriba y abajo no habla de alturas, sino de vibraciones. Por lo tanto, lo que se va desarrollando en los distintos mundos espirituales tiene su pertenencia también en los planos más densos, como el físico.

Con respecto a la segunda frase, “La nada es igual al todo”, se refiere a que la Creación parte de la nada, de una energía ilimitadamente condensada, con prácticamente cero materia, y de repente pasa a lo que se llama el Big Bang, donde la energía va dispersándose y va formando la materia.

Es muy importante que sepan que con cada Big Bang el libre albedrío va más allá de lo que suponen, y digo esto porque, lamentablemente, la mayoría de los seres son básicos, extremadamente limitados en cuanto a discernimiento. Pero es una cosa lógica, porque van creciendo en sabiduría con el tiempo.

Ustedes piensan que el libre albedrío se traslada solamente a una conducta, o a una obra o a un hacer. Sin embargo, el libre albedrío también se traslada a la raza.

Quizás –y digo quizás para que ustedes hagan las conjeturas correspondientes, ya que sería muy fácil darles todo servido–, en alguna Creación anterior no existía el hombre, no existía el Sistema Solar, no existía el planeta Tierra. Quizás en una Creación futura tampoco exista. Quizás en un universo paralelo las galaxias sean dominadas por seres de origen vegetal. Quizás en otro universo alterno dominen los seres con base de silicio en lugar de carbono.

Pero estas cosas no dejan de ser anécdotas, porque la evolución espiritual es indistinta de cómo son los mundos manifestados.

Yo he depositado ciertas expectativas en la Tierra, pero los terrestres, cual niños traviesos, retrasan bastante la evolución general, porque van avanzando más lentamente que otros mundos.

Fíjense qué es fácil darse cuenta de la conducta de la raza observando la forma en que se comportan sus miembros cuando tienen pocos años de vida física. Es cómo se comportan naturalmente. Es cómo son. Como son, serán.

Los pequeños de vuestro mundo, hablo de los más pequeños, se caracterizan por dos estados: belicosidad e indiferencia. Noten que los pequeños son capaces de quitarle un juguete a otro pequeño sin importarle si el otro lo está usando. Y hasta pueden llegar a agredirse por tratar de apoderarse de un objeto, aunque al rato lo dejen tirado sin prestarle más atención. Allí hay una muestra de belicosidad e indiferencia.

Con respecto a la indiferencia en sí, un pequeño puede golpearse hasta manar sangre y otro pequeño a su lado puede observarlo hasta saciar su curiosidad, pero luego continúa dedicándose a lo suyo.

Eso sucede porque los pequeños desconocen las consecuencias de sus actos, tanto los activos como los pasivos.¿Qué sucede cuando estos pequeños crecen y van teniendo discernimiento? Pueden cambiar sus actitudes, pero solo de forma, no de fondo... porque siguen sin tener conciencia plena de sus actos hostiles.

Esa forma de ser es instintiva, que con los condicionamientos educativos se va “ocultando”. Pero el ser no cambia. Y eso se traslada a toda vuestra raza. Vuestra raza es infantil, si tomamos como tal su conducta belicosa por un lado e indiferente por el otro. Las continuas guerras son el mayor ejemplo de belicosidad, y la falta de asistencia a seres sumidos en la extrema pobreza y abandono, es la muestra de la indiferencia de la raza por su propia especie.

La evolución espiritual será la que trasmute esa conducta.

A medida que vayan pasando los años físicos la raza se irá asentando e irá mostrando lo que su espíritu es en verdad al ir adquiriendo más sabiduría. No todos sus miembros, obviamente. Habrá quien recorra el camino con mayor celeridad. No obstante, debo destacar que hay algo que retrasa mucho ese camino espiritual.

¡Qué importante es para la evolución –y esto lo digo con un dejo de ironía– que cada raza sea creyente de que algo superior –en vuestro concepto tan pobre no hay nada que reemplace a “superior”– los haya creado y los haya mantenido en equilibrio! Y, sin embargo, a veces es ese tipo de creencia lo que precisamente retrasa a la raza.

Vuestro querido planeta es uno de los más atrasados con respecto a las creencias. Y esto es algo que quizás los amados Maestros no lo hayan comentado, como muchas otras cosas que no les comentaron.

En todos los mundos del universo, en todos, cuanto más creencias tienen, más atrasados están. Y aquellos mundos escépticos, que no creen en fuerzas ocultas, ni en la vida después de la vida, son los que más avanzados se encuentran. Y no en todos los casos los mundos ateos, por así llamarlos, son fríos. Al decir fríos me refiero a fríos emocional y espiritualmente.

Hay mundos, infinidad de ellos, que no tienen un conocimiento de lo que ustedes llaman el “Más allá”, que no tienen el conocimiento de un Creador, y sin embargo son seres altamente misericordiosos.

El ser humano del planeta Tierra es débil. Apoya su misericordia en el temor reverencial. Y eso es una misericordia falsa, con grietas.

La mayoría de las guerras intestinas de vuestro planeta se dividen en dos factores: el económico y el religioso. Y los dos factores son altamente infantiles. El económico, porque deben saber que la vida física es un soplo y que al otro mundo no se pueden llevar nada material. Y el religioso, porque ignoran el hecho de que el camino espiritual es en base a la Obra, y ésta se nutre del Servicio, no importando en qué entidad "superior" se crea.

Pero son tan niños, tan infantiles, que en lugar de apoyarse en lo importante, que es la meta, se pelean por los detalles. Esto es muy importante recalcarlo: en lugar de apuntalarse para llegar juntos a una meta, se pelean por los detalles: que Krishna, que Brahma, que Jehová, que Alá, que Mahoma…

Otra de las cosas que da la medida de lo infantil que son es que en algunos países, de los que vosotros llamáis Oriente, hablan de “guerra santa”, que configura toda una contradicción, porque es como si yo dijera “calor frío” o “agua seca”. O sea, el concepto de santidad que vosotros tenéis, ellos no lo comparten, porque generalmente confunden la santidad con la castidad.

Al decir “vosotros” no me refiero a ustedes, sino a la raza, porque algunos de ustedes están un pasito adelante en la comprensión de todo esto.

La verdadera santidad se aproxima a lo que una filosofía, que utilizan en vuestro planeta, explica. Esta filosofía se llama Budismo y dice que el más alto escalón espiritual, el 10º, es la Iluminación, o sea, el estado de Budeidad. Pero el escalón 9º, el del Bodhisattwa, es la verdadera santidad, porque se basa en aquel ser que renuncia a esa santidad casta para ponerse en una santidad de Servicio.

Esto es lo que hay que hacer notar, y es lo más importante que acerca a los planos de Luz. Porque la santidad impuesta en uno queda en lo que vosotros llamaríais el sujeto y la santidad en Obra es lo que llamaríais el verbo. Y el verbo es la única manera de hacer servicio.

Reitero, para concluir mi mensaje, que es muy importante que destaquen que, en todos los planetas del universo, cuantas más creencias tienen, más atrasados están…

Ahora puedes hacer preguntas.

Interlocutor: Uno de nuestros interrogantes que tenemos es saber quiénes son los seres que moran en el plano 10…

Eón: Se llaman Aes. Son seres que directamente están a mi servicio, pero quiero que quede aclarado el verdadero sentido de lo que quiero expresar, porque los seres humanos son muy susceptibles cuando se habla de servicio.

Cuando es el ser humano el que tiene que dar el servicio, ¡oh!, es maravilloso, pero cuando alguien encima de él dice que “están a mi servicio”, confunden servicio con esclavitud.

Interlocutor: Para mí está perfectamente claro.

Eón: Para tí sí, pero es importante que quede claro también para quienes van a leer este mensaje. Cuando uno habla de “abajo” o de “arriba”, no es más que una manera de expresarse, porque el vocabulario de ustedes es muy pobre.

Aquel que sirve, aquel que es útil al otro, que es misericordioso, es un ser de Luz. Pero si alguien “de arriba” es servido, ya están pensando como que hay un aprovechamiento, como que tiene a los otros de esclavos, como que es “atendido”.

Cuando digo que los Aes están a mi servicio, no significa que están a mi omnímoda disposición. Siempre tengan en cuenta y recalquen el libre albedrío. Lo hacen porque, así como mi tarea inherente es Crear, la tarea inherente de ellos es estar al servicio del Creador.

Interlocutor: Creo que el concepto es muy fácil de entender…

Eón: Los Aes no sirven a los de abajo, es decir, a las vibraciones menores, para llamarlas de alguna manera entendible para ustedes. Ellos cumplen otra función, y no es menos meritoria.

Así como las Energías divinas, del 7º nivel, son las que lanzan todos los rayos de Amor, así como la Esencia es la que supervisa, la que observa y la que de alguna manera puede introducirse en el cuerpo causal de los de abajo, así como los elohim son creadores de vida, tanto espiritual como física –al decir física me refiero a que yo he creado todo lo material, pero ellos le han dado el soplo de vida, obviamente bajo mi anuencia–, así también los Aes están a mi servicio, en función de cuidar la estructura de todos los universos físicos, incluyendo todos los universos múltiples, que ustedes llaman también alternos o alternativos.

Se había hablado de que los universos alternos están de alguna manera creados, en los que solamente falta una decisión para que se activen. No es que el ser humano los cree, los genere, sino que los activa, porque tiene el don para activarlos.

Por lo tanto, la pregunta más lógica, de aquel que piensa un poco más alto que los otros, es ésta: ¿que ocurre, entonces, con los elohim, las Energías divinas y los espíritus de esos universos alternos? ¿Estaban todos desactivados a disposición del primero que tuviera una decisión?

Esto sería demasiado burdo, porque no tiene tanto poder un espíritu como para que al tomar una decisión ya esté todo a su disposición.

Lo que hacen los Aes, del 10º nivel, es armar las piezas de los rompecabezas. Hay mundos donde los elohim ya cumplieron con determinada misión.

Si relees vuestros escritos –observa uno donde dice que al comienzo se han creado, en cada universo, 72 elohim, y que en estos momentos están en actividad solamente 7–, te darías cuenta que quedan 65 elohim inactivos. Éstos son precisamente los que los Aes van acomodando en los universos alternos creados.

Interlocutor: A ver si entendí. Por ejemplo, yo compro una juguetería, soy dueño de todos los juguetes y entonces los activo. ¿Sucede algo parecido con los universos alternos que yo activo?

Eón: En realidad no es tan así. Ocurre que hay un libre albedrío, que hasta yo, siendo el Absoluto, tengo que respetar. Está hecho justamente para eso, para ser respetado. Entonces, los universos alternos forman parte del libre albedrío. Pero no son infinitos, literalmente hablando, pues una decisión los activa y otra posterior los desactiva. Si fueran infinitos tendría que haber infinitos elohim y no 72.

Ahora bien, reitero que cuando tomas una nueva decisión, ese universo que activaste queda desactivado otra vez. Ésa es la razón por la cuál no hay infinitos universos alternos, porque así como se crean se desvanecen.

Interlocutor: ¿Pero los cauces quedan?

Eón: Los cauces son infinitos, como es infinita la cantidad de átomos, como es infinita la cantidad de mundos. Los universos alternos, reitero, se desactivan. Tomas una decisión, se arma ese universo alterno, tomas otra decisión, armas otro, pero ese anterior ya está en el olvido, se desactivó. Entonces siempre va a haber un solo universo original, y a medida que tomas decisiones vas creando un universo alterno... no es que vas a activar cientos y cientos y cientos. Vas a crear solamente uno.

Interlocutor: ¿Pero entonces los universos alternos múltiples no existen?

Eón: Existen en la medida en que los vas creando, pero después se desactivan. De lo contrario no habría la cantidad necesaria de elohim y de Energías divinas para habitarlos.

Interlocutor: ¡Entonces esto es una primicia total!

Eón: ¡Pero es lo más lógico! ¿Cómo no se te ha ocurrido, tú que siempre elucubras?

Interlocutor: En realidad no sé por qué…

Eón: Desapasiónate por un instante y míralo por afuera de tu Yo, y observa lo lógico y coherente que es que sea así. Porque de la otra forma serían raíces, raíces, raíces y no se terminaría nunca de crear…

Interlocutor: Comprendo… ¡Pero esto no lo sabían tampoco los elohim porque nunca me lo aclararon así! ¿Quiere decir que no existe un universo alterno donde Jesús no ha sido crucificado o entendí mal?

Eón: Sí que existe. Existe porque determinados israelitas tomaron la decisión de elegir a Barrabás…

Interlocutor: Pero entonces existieron todas las posibilidades de universos alternos…

Eón: Por supuesto, con infinitas decisiones. En un unvierso han optado por crucificar a Barrabás. Y en otro universo alterno después les da remordimiento y perdonan a Barrabás... y no condenan a ninguno de los dos, ni a Jesús ni a Barrabás, y con esa decisión se forma otro universo alterno más. Pero el anterior quedó desactivado.

Interlocutor: ¿Es decir que no están todos los universos alternos en funcionamiento al mismo tiempo?

Eón: Así es. Pero ten en cuenta que un universo alterno desactivado no significa que nunca haya existido.

Interlocutor: Ahora comprendo…

Eón: Tu mente dice: “Todo es un eterno presente”…

Interlocutor: Así es.

Eón: Bien. El único eterno presente es el que estás viviendo tú, y un viajero del tiempo puede llegar muy lejos, pero no puede llegar a los universos alternos desactivados, porque cuando están desactivados no se puede viajar por el tiempo hasta ellos.

Los universos alternos se forman momentáneamente por las decisiones, pero otras decisiones los desactivan. Pero sí en ese momento hubo una no crucifixión, sí en ese momento Nerón no incendió Roma, sí en ese momento la Atlántida no se hundió, sí en ese momento la biblioteca de Alejandría no fue quemada.

¡En ese momento esas decisiones cambian el espacio-tiempo, activando universos y desactivando otros!. Quizás la Biblioteca de Alejandría fue quemada cien años más tarde por otra tribu. Pero a medida que las decisiones van cambiando, esos universos alternos van quedando inactivos. No funcionan en todo el momento presente como éste…

Quiero dejar en claro que tengo la potestad absoluta para crear una cantidad infinita de universos alternos, una cantidad infinita de elohim, una cantidad infinita de Energías divinas. Pero no está en mí el gastar una energía innecesaria si es mucho más sencillo de esta manera.

A medida que la decisión va cambiando, esos universos quedan desactivados porque esa decisión ya pasó, ya terminó. Es como aquel que sube a un transporte público terrestre y cuando llegó a su parada se bajó.

Interlocutor: Esto está claro… ¿En el próximo universo, en el próximo Big Bang, va a haber también Esencias, Elohim, Energías divinas, espíritus, viajeros del tiempo…?

Eón: Sí.

Interlocutor: ¿Es exactamente lo mismo que este Big Bang, pero en una octava más alta y lo mismo fue en el Big Bang anterior? ¿Siempre existe el mismo esquema?

Eón: Sí, pero no con los mismos mundos. En un Big Bang anterior quizás –y digo quizás, como ya aclaré, para dejar que lo elucubren ustedes– no hubo Tierra, no hubo Sistema Solar, no hubo raza humana, y los espíritus encarnaron en otros organismos y en otros mundos y evolucionaron de otra manera.

Pero el que haya un mundo más o un mundo menos, en nada afecta a la evolución espiritual de la especie. Recalco “espiritual”. Lo demás –me refiero al plano físico–, es meramente anecdótico, meramente incidental, para fines determinados solamente.

Interlocutor: Esto lo entiendo perfectamente…

Eón: Me río, obviamente en el sentido conceptual del término, al observar las apetencias vanas del plano físico, siendo que lo material es tan efímero…

Interlocutor: ¿Todo termina en una Singularidad?

Eón: Sí, todo termina en una Singularidad, donde todos los espíritus se unen conmigo y pierden la identidad…

Interlocutor: Justamente eso quería preguntar… ¿Quiere decir, entonces, que asumimos la identidad del Todo?

Eón: Se funden con el Creador, pero sin llegar a fundirse con el núcleo central, porque el núcleo central es el generador. Se funden, reitero, con el Todo, pero no con el centro del Todo.

Interlocutor: ¿Habría alguna respuesta que yo pueda entender sobre la razón de ese privilegio del Absoluto? Me refiero a que no formamos parte del núcleo.




Eón: Porque la esencia del núcleo es una esencia totalmente independiente del resto, y de ese resto del Todo –si se entiende la frase– han salido todos vosotros, han salido los sistemas solares, han salido los planetas, han salido los universos paralelos…

Digamos como que Eón, el Absoluto, el Es, el Todo, forma parte de sí mismo, se envuelve en sí mismo, y, a su vez, todo lo terrestre, y todo lo no terrestre, las estrellas, las galaxias, forman parte del Todo junto con todos los seres vivos.

Pero, a su vez, el Todo tiene un núcleo, que es el núcleo creador, y este núcleo, que forma parte del Todo, no da cabida al Todo, pues forma parte de Sí mismo.

Interlocutor: Creo entender el concepto, pero tendré que pensarlo, porque la respuesta me toma desprevenido, porque mi idea era que nos fundíamos con el Todo y seríamos el Todo en su totalidad… Ahora quisiera saber algo respecto a los poderes del Absoluto. Hay un ejemplo muy clásico que dice que Dios no podría hacer, en el juego de de barajas llamado Truco, que el cuatro mate al As… ¿Esto es así?

Eón: Lo voy a explicar de la manera más didáctica posible. En principio, no hay nada, absolutamente nada, que el Todo no pueda hacer. Es decir, Eón, el Todo, el Creador, es ilimitado. Reitero: ilimitado.

Todo lo que está en vuestra imaginación, e infinitamente más allá, puede ser hecho. Puede hacer que un átomo sea más grande que un sistema solar, llegado el caso. Pero, ¿por qué no ha sido hecho así?

No hubo una primera creación, hubo un circunsferencia, por así llamarla. Quizás la ilustración más fácil de comprender es la cinta de Moebius, que no tiene comienzo ni final…

Esperemos unos segundos para que el decodificador de este receptáculo traduzca fielmente lo que quiero decir…

Cuando se crea un universo, lo lógico, lo coherente, es crearlo de la manera más fácil, más sencilla. Se podrían haber creado leyes físicas más complejas… ¿pero para qué?

Se ha creado una ley de gravedad que ha hecho las estrellas y los planetas casi esféricos, y donde la mayoría de las galaxias son espiraladas o en forma de cúmulos, para que al circular, su fuerza centrífuga y su fuerza centrípeta sean equiparables y así no se desparramen. Lo estoy explicando, obviamente, de una manera muy básica.

De la misma forma, la Luna debe girar alrededor de la Tierra a determinada velocidad, porque si girara un poco más rápido escaparía de la ley de gravedad terrestre, y si girara más lento colapsaría hasta chocar con el planeta.

Lo mismo sucede con las galaxias. Si las galaxias giraran más lentamente se colapsarían por la gravedad de las propias estrellas, y si giraran más rápido se desparramarían.

Entonces, se buscó crear al universo de la manera más lógica con las leyes más lógicas, la ley de gravedad, la ley del electromagnetismo, etc., etc. Se ha creado con las leyes del libre albedrío, y esto es muy importante recalcarlo. Y las leyes básicas deben ser absolutamente respetadas, porque de lo contrario sería incoherente con mi coherencia.

Por lo tanto, es imposible hacer que un planeta sea cúbico, porque estaría en contra de las leyes creadas. Simplemente por eso, porque se buscó crear al universo de la manera más sencilla.

Si te pones a analizar te darás cuenta de que el universo tiene un equilibrio lo más lógico posible. No hay un universo más lógico que el creado. Y la segunda ley de la termodinámica, que ustedes llaman la “Ley de Entropía”, es una ley de lo más lógica, porque los fenómenos químicos son irreversibles.

Si no existiera esta ley no habría Big Crunch y el universo entonces estaría fuera de las reglas de este juego, por decirlo así. Ésta es la razón de por qué en vuestro juego de barajas el cuatro no puede ganarle al uno, que es una carta superior.

Interlocutor: También se podría decir, hablando de imposibles, que el Absoluto no podría destruirse a sí mismo…

Eón: Eso ya pasa por otro lado, porque cuando está el don de Crear no está el don de destruir. La esencia del Absoluto es la Creación, no la destrucción. Aquellos que piensan que el Big Crunch es una destrucción están en un error, porque el Big Crunch no es una destrucción, sino una transmutación, un nuevo comienzo.

La muerte tampoco es la muerte, sino el comienzo de otro ciclo. Ni siquiera en los fenómenos químicos existe el poder de la destrucción, porque lo que hacen las moléculas es transmutarse, pero los átomos están siempre con sus propiedades intactas.

Y cuando aun los átomos desaparecen del plano físico se transforman en energía, y cuando desaparecen del plano físico como energía se transforman en supraenergía. Fíjate, entonces, que no hay destrucción.

Interlocutor: Esto quedó claro… No quiero dejar pasar la sesión sin preguntar la razón de que los Maestros de Luz no lo hayan convocado… ¿o sí lo han convocado?

Eón: A veces sí, pero ocurre que la misión de los Maestros de Luz, de los planos 4 y 5, es el Servicio. Son, para decirlo de una manera entendible, obreros laboriosos, y su preocupación fundamental es el Servicio, y por eso quizás interroguen más ustedes en el plano físico que los propios Maestros de Luz en el plano 5.

Entiéndase el sentido en que hablo de “obreros”, porque los lectores son muy susceptibles con las palabras y cuando éstas se emplean mal, los hacen “saltar”, como dicen ustedes.

Los Maestros de Luz lo que hacen es “arremangarse”, siempre estoy hablando en vuestro lenguaje, y se ponen a trabajar, relegando sus conocimientos en beneficio del servicio. Están permanentemente trabajando y no preguntando. ¡Ustedes son los que preguntan! Y está bien que así sea.

Interlocutor: Yo pensaba que quizás era porque no se les había ocurrido preguntar…

Eón: No, no es por eso. Reitero que es porque todo su pensamiento está abocado a servir a los espíritus que sufren, de los planos 2, 3, -1 y - 2…

Interlocutor: En los pocos minutos que quedan de sesión quiero preguntar si en este mismo momento, como si fuera todo un presente, usted percibe cómo Jesús es crucificado, cómo Nerón incendia Roma, cómo es quemada la Biblioteca de Alejandría, cómo el viajero del tiempo Kronbus está preparándose para partir… La pregunta es para saber si su parte incorporada a este receptáculo está privada, de alguna manera, de esa percepción.

Eón: Decir una billonésima sería decir mucho, decir una trillonésima sería también mucho… La parte de Eón que está hablando contigo es inconmensurablemente pequeña, comparada con el Eón Todo. Pero aún así no pierdo la capacidad de percepción que tiene el Eón Todo.

La respuesta, entonces, es que, en razón de que estoy permanentemente comunicado con el Todo, sí percibo en este momento cómo Jesús es crucificado, sí cómo Nerón incendia Roma, y todo lo que está ocurriendo en los infinitos Big Bang.

Ustedes no tienen idea de lo que es la comunicación de este pequeño tentáculo del Todo, que a pesar de lo pequeño es infinitamente más potente que la comunicación de una Esencia, que es la comunicación más grande que han tenido.

Por eso, a veces el decodificador de este receptáculo se queda mudo, porque se desconecta por la tremenda energía que recibe. En un momento dado se desconectó su córtex veinte segundos. El decodificador no tiene que desconectarse, porque es muy peligroso para su parte física.

Interlocutor: ¿Pero en general Jorge está hoy mejor preparado para recibirlo?

Eón: Sí, así es, la práctica de recibirme lo fortalece.

Interlocutor: Otra pregunta que tengo agendada es si Usted puede anunciarnos el futuro. Esto se relaciona con lo que dijo Kronbus, viajero del tiempo –que como usted sabe soy yo del futuro, según me lo sugirió el propio Kronbus y luego me lo confirmaron los Maestros–, en el sentido de que él tenía prohibido hablar de lo que sucedería en el futuro. ¿Esto se aplica también al Absoluto? Es decir, si yo le preguntara a usted por el futuro, ¿tampoco podría decírmelo?

Eón: Contesto con una respuesta anterior: el Creador está sujeto a las reglas del juego, es decir, no se pueden hacer planetas cúbicos de la misma forma que en vuestro juego de barajas el cuatro no le gana al uno.

Ésta es la razón por la cual yo no puedo adelantarles el futuro, ya que si lo hiciera estaría en contra del libre albedrío.

Interlocutor: En realidad, lo que yo deseaba saber es si la Tierra fracasará en su misión, como especuló el eloah Arbillac en una comunicación que tuvo con nosotros…

Eón: Eso sí lo puedo decir. El cálculo de probabilidades que hizo el eloah Arbillac es bastante preciso…

Interlocutor: Pero usted lo sabe con certeza, más allá de todo cálculo… ¿es así?

Eón: Por supuesto, pero solamente puedo hablar de probabilidades, no de certezas. Y les puedo decir también que, como el ser humano terrestre es tan cambiante, porque tiene un decodificador tan especial que nace distinto de todos los seres del universo, quizás, y es una especulación porque no les voy a adelantar el futuro, en años haya un cambio en la humanidad y ese peligro desaparezca.

Pero así como están las cosas, las probabilidades son negativas. Y esto no es adelantar el futuro, sino simplemente hacer un cálculo.

Es algo parecido a que si tú tiras una maceta de un décimo piso puedes hacer a toda velocidad un cálculo matemático con una calculadora que te dé los segundos en que tardará en estrellarse en el piso. Es decir, no estás adivinando, sino calculando.

Interlocutor: Pero en concreto, y esto lo pregunto de nuevo para que no quede ninguna duda, ¿usted sabe con certeza, más allá de cualquier especulación, si la Tierra fracasó o no en su misión?

Eón: Por supuesto que lo sé. Es lógico.

Interlocutor: Perfecto. El punto quedó aclarado… Esta pregunta la hago ahora por pura curiosidad: ¿En estos momentos, en algún universo paralelo, hay un Horacio Velmont que se comunica también con el Absoluto, es decir con usted?

Eón: En uno de los universos paralelos también hay una comunicación, porque la misión es parecida y en otro la misión se abortó. En los demás universos paralelos no hubo comunicación.

Interlocutor: Siempre hay una razón para todas las cosas. ¿Cuál es la razón para que haya 22 universos paralelos y no 25 ó 2 ó mil? ¿Es azar?

Eón: No, no, en el universo nada es azar… Ya he dicho que el universo se crea de la manera más sencilla posible. Como hay once posibilidades dimensionales, matemáticamente hay 22 universos paralelos posibles. De lo contrario, el universo en general sería inestable. Esa cantidad es el límite como para no hacerlo inestable. Ésta es la respuesta.

Interlocutor: Se habló de la cuestión del dolor. Usted dijo que la Creación es goce. ¿Pero goce para quien? ¿Solamente para el núcleo del Creador? Cuando yo tengo un terrible dolor de muelas obviamente no hay ningún goce. ¿Cuándo yo sufro el Creador también sufre, de alguna manera? No estoy cuestionando nada, sino simplemente preguntando.

Eón: Hay que separar las cosas… los seres encarnados evolucionan a través del dolor.

Interlocutor: Pero... ¿por qué no evolucionamos a través del placer?

Eón: Porque hay una limitación en los seres creados. La cosa pasa por ahí. Si hubiera solamente placer, como los seres son como criaturas –esto ya se dijo–, solamente aprenden con disciplina. Si a un niño lo dejas siempre jugar como si todo fuera un jardín de infantes, nunca va a hacer caso.

Interlocutor: Esta claro, pero ésas son las reglas del juego que usted ha creado. La pregunta es si se podría crear un universo en el cual los seres evolucionaran a través del placer.

Eón: La respuesta se entronca con lo ya dicho. Es más fácil hacer una Creación con leyes coherentes, como la de gravedad, la de electromagnetismo, etc. El espíritu posible tiene que ser un espíritu imperfecto, y dentro de esta imperfección el aprendizaje es únicamente coherente a episodios de dolor. Sin el dolor no habría evolución, porque el dolor, en este juego creado –reitero “en este juego creado”–, es el mejor acicate para evolucionar.

Interlocutor: Ahora voy entendiendo…

Eón: En realidad, como Eón, el Absoluto, es ilimitado, no hay un espíritu posible, sino infinitos espíritus posibles. Pero yo estoy hablando del espíritu posible con menor esfuerzo, que es el que comienza limitado para que después vaya evolucionando. Y el dolor es la forma más sencilla de aleccionamiento.

Pero como es lógico, esa misma limitación que tiene el espíritu lo hace evolucionar a través del dolor. Pero no tergiversemos las palabras: la Creación, en sí, es gozo.

Pero si dentro de la Creación hay seres que sufren, obviamente no hay gozo del Creador. El Creador, a través de sus “tentáculos”, empatiza con cada hijo, acompaña a cada hijo, le “duele” cada hijo que sufre.

Interlocutor: ¿Podría decirse, para que yo pueda entenderlo, que cuando nos sumerjamos en el Creador se justificarán todos nuestros padecimientos? ¿Sería algo así?

Eón: Voy a dar un ejemplo muy práctico. Tú, en el plano físico, tienes un nieto. Hipotéticamente, ese nieto tiene que tener una operación menor, apéndice, garganta, o lo que fuere. Y entonces lo llevan a operar. Sabes que es una operación que no le va a dejar ninguna marca, ningún rastro. Es un ejemplo solamente.

Imagínate lo más ínfimo, como una pequeña verruguita. Sabes que en ese momento sufrirá, pero a pesar de ello tú vas a estar gozando sabiendo que después va a estar mejor.

Correlativamente, si tú sufres, obviamente que voy a sufrir contigo, pero si con tu sufrimiento aprendes, después también voy a gozar porque finalmente aprendiste la lección. La Creación es gozo porque la Evolución en sí es gozo.

Interlocutor: Esto está claro… Ahora deseo efectuar otra pregunta: ¿Desde el punto de vista suyo los Big Bang son finitos, es decir, hay una cantidad limitada? Me refiero a que si son mensurales.

Eón: Por un lado, están limitados por ese círculo del ejemplo, por esa cinta de Moebius. Y por otro lado son ilimitados, porque no empiezan ni terminan nunca. Los Big Bang son infinitos pero están contenidos dentro de esa cinta.

Interlocutor: A ver si entiendo… ¿En esa cinta de Moebius, para expresarlo de alguna manera, están todos los Big Bang, está el Absoluto, el núcleo y todo es eso y no hay nada más?

Eón: Es correcto en parte. El Absoluto, el núcleo, no está contenido en la cinta, pero ésta sí contiene los Big Bang, que son infinitos y los Big Crunch también. El tiempo incluso está contenido dentro de dicha cinta...

Interlocutor: Voy entendiendo, pero lo tengo que madurar, como decimos aquí… Hay una pregunta que me quedó en el tintero, y es hasta qué punto del pasado pueden llegar los viajeros del tiempo…

Eón: Hasta un poco antes del Big Bang, porque la Singularidad tiene una energía tan grande que destruiría cualquier máquina. En la Singularidad hay miles de millones de grados Celsius de temperatura, y una energía condensada que sería mucho más densa que un agujero negro.

Interlocutor: Obviamente, entonces, un viajero del tiempo tampoco podría pasar a un universo anterior…

Eón: Por supuesto que no, porque se lo impide la barrera de la Singularidad. En la Singularidad termina el universo, o comienza el universo, llámalo como quieras, y el viajero del tiempo está continuamente en un solo universo y por lo tanto no podría pasar a otro, anterior o posterior.

Interlocutor: ¿Hay viajeros del tiempo cerca del próximo Big Crunch, de la misma Singularidad? En concreto, ¿puede existir un viajero del tiempo que se encuentre cercano a la próxima Singularidad, dentro de 25.000 millones de años, que sea yo mismo de ese futuro, y que venga a este presente a visitarnos?

Eón: Sí, por supuesto, ya que no habría ninguna ley física que lo impida. Pero, como ya expliqué, tendría que ser un viajero del tiempo que se encuentre a siglos antes de que se produzca esa Singularidad que llaman Big Crunch... decenas de siglos antes, porque la Singularidad no se produce de golpe, sino que se va generando paulatinamente...Ver más

El Alfa y el Omega...

 


Diálogos con el Absoluto..II



Eón: Soy Eón… Es importante que tengan en cuenta que todo lo creado siempre tiene un por qué. Se ha dicho en anteriores sesiones que han tenido con Maestros de Luz, que cada universo creado, debido a la elevación de los espíritus, ascendía una octava. Eso hacía que cada Creación, cada ...Big Bang, estuviese una octava más elevada.

Interlocutor: ¿Podemos hacer preguntas o mejor escuchamos primero el mensaje?

Eón: Pueden hacer preguntas. Las preguntas que ustedes hacen son valiosas porque con mis respuestas pueden llegar a vislumbrar parte de la verdad… Poniéndome en el lugar de ustedes –obviamente siempre estoy en el lugar de ustedes–, yo haría esta pregunta: ¿por qué crear un universo veinte octavas más bajo y hacer veinte universos sucesivos de 40.000 millones de años para llegar a la octava más alta? ¿Por qué no crear directamente un universo con la octava más alta?

Interlocutor: Ésa sería una pregunta realmente importante… Yo siempre me he preguntado: ¿por qué crear?; ¿por qué la Creación? Quizás, la respuesta sea, y me estoy contestando a mí mismo, que ésa es precisamente la esencia del Absoluto, y a la “esencia última” de las cosas no es posible preguntarle, porque no habría respuesta, el por qué es de esta forma y no de otra. ¿Es algo así?

Eón: Solamente en parte. Pero sí se puede preguntar el por qué. La esencia de la vida misma es la esencia del universo, y es la esencia del Todo. Sería impensable decir que algo existe a nivel de energía máxima sin que a su vez hubiera vida que acompañase a eso.

Volvamos a la hipotética pregunta inicial, es decir, por qué se creó un universo con una vibración baja que va avanzando a medida de que la vida va evolucionando. Porque así como se dijo recién, que el Todo cósmico va acompañado de la vida, esta vida tiene como misión subir la vibración del universo porque está dentro de su esencia.




La misión particular de cada espíritu es el servicio y la misión general de todos los espíritus es la elevación universal. Ésa es la esencia. Esto es un juego de palabras para ustedes.

Interlocutor: ¿El Absoluto también se eleva al mismo tiempo que se elevan los espíritus y el universo? Concretamente, ¿también el Absoluto progresa?

Eón: El Absoluto no progresa, acompaña solamente.

Interlocutor: ¿La esencia del Absoluto es la Creación?

Eón: La respuesta es no, porque algo que abarca todo, está por encima, dentro, fuera… Decir que el Absoluto es la Creación es encasillarlo.

Interlocutor: ¿Podría el Absoluto dejar de crear o su esencia es crear y por lo tanto no puede dejar de crear?

Eón: El Absoluto es tanto creación como no creación. La esencia del Absoluto es gozo y la Creación es, en sí, gozo, y por lo tanto no pueden escindirse uno de otra. El gozo y la Creación siempre van juntos.

Interlocutor: ¿Se podría hablar del porcentaje que el Absoluto utiliza de sí mismo para la creación del universo? ¿Por ejemplo un 10 %?

Eón: No se puede hablar de porcentajes…

Interlocutor: Pero el Absoluto queda fuera de lo creado… ¿Es así?

Eón: “Dentro”, “fuera”… son meras palabras. Reitero que no hay porcentajes. Tengan en cuenta que el Absoluto está aparte de todos los parámetros que tienen ustedes en el plano físico.

Interlocutor: ¿Usted, Eón, es directamente el Absoluto o está por debajo de él, para decirlo de alguna manera? Y si así fuera, en qué plano estaría.

Eón: No tengo planos. Estoy por encima de los planos, dentro de los planos…

Interlocutor: ¿Usted, entonces, es aquél a quien nosotros llamamos Dios, el Creador, el Absoluto…?

Eón: Correcto.

Interlocutor: ¿Usted es el final de todo? Me refiero a que si después de usted no hay nada más.

Eón: Las palabras final y comienzo se unen permanentemente… Una pregunta más porque el receptáculo está muy desestabilizado y tiene dificultad para transmitir con fidelidad los conceptos…

Interlocutor: Está bien… ¿Mas allá de usted qué hay? ¿Nada?


Eón: No hay más allá. El Absoluto es el Todo. No hay comienzo y no hay final. Tampoco el tiempo tiene un final, pues el Big Crunch no es un final, sino un comienzo.

Interlocutor: Comprendo… Cuando todos los seres vivientes nos sumerjamos o nos zambullamos –en realidad no sé cómo expresarlo–, en el Absoluto, ¿éste sería nada más que el final de un ciclo y el comienzo de un nuevo ciclo?

Eón: Así es…

Introducción...

 


El hombre, en todos los tiempos, en todas las culturas y sea cual fuera su idea de él, siempre ha soñado con hablar con Dios, y seguramente la mayoría de nosotros también, pero generalmente y en el mejor de los casos solo hemos logrado tener algún dialogo interno con el, casi siempre difuso e inseguro, nada significativo fuera de nosotros mismos, no obstante, existen actualmente unas pocas personas en este mundo que han logrado tener una comunicación conciente de ida y vuelta, plantear todas las preguntas, dudas y consultas que siempre han desvelado a filósofos y místicos en general, ¿que preguntarías tu sabiendo que desde el otro lado surgiría una respuesta contundente, inapelable, e incluso a veces hasta incomoda, pero absolutamente honesta y sincera...?

Lo inconmensurable...

 


Diálogos con el Absoluto...Parte I

Interlocutor: ¿Quién se va a comunicar hoy?

...Eón: Voy a dar un pequeño mensaje… Mi nombre no importa, es secundario… Es la segunda vez que me contacto con este hermoso ejemplar y es una de las pocas veces que puedo visualizar, desde tan “abajo”, este mundo.

Interlocutor: Querría saber al menos si usted es un espíritu de Luz, un ser angélico, un eloah, un extraterrestre, y también cómo podemos nombrarlo, aunque sea con un nombre ficticio, para ponerlo después en el papel, ya que los diálogos se graban y después los pasamos a máquina.

Eón: Te voy a dar un nombre en tu idioma: Eón.

Interlocutor: Creo que Eón significa “tiempo”, “eternidad”… ¿Estoy hablando acaso con alguna Energía divina del 7º nivel?

Eón: Solamente quiero decir que todo lo que cada pequeño espíritu, en este pequeño mundo, vive, lucha, transmite, se apasiona, es algo que me causa, conceptualmente, algunos sentimientos, pena, risa…

Digo conceptualmente porque, en realidad, yo no tengo pena ni risa, sino que la visualizo y la gusto a través del receptáculo desde donde me estoy comunicando.

Interlocutor: ¿Usted se ha comunicado antes, de alguna manera, con este receptáculo?

Eón: Ésta es la segunda vez que me comunico. Antes me comuniqué con él durante su sueño.

Interlocutor: ¿Esa comunicación tiene relación con las percepciones que tuvo este receptáculo y sobre las que, precisamente, me pidió que consultara a los Maestros de Luz antes de comenzar la sesión?

Eón: Correcto. Llevé a su espíritu a recorrer el universo. Es la única entidad que ha viajado, hablando en vuestras medidas, a 15.000 millones de años luz de vuestro mundo.

Interlocutor: No me imaginaba que se podía llegar tan lejos.

Eón: Primero hemos recorrido el Sistema Solar, luego continuamos el recorrido por otros Sistemas estelares y finalmente llegamos casi al centro de la galaxia en espiral, llamada por ustedes Vía Láctea, y le transmití este concepto a Johnakan:

–¡Mira, mira lo que es esto!

–¿Qué es?, me pregunta.

–Miles de millones de luces incandescentes, en cuya órbita hay miles de millones de mundos, con miles de millones de espíritus encarnados en cada uno de ellos…

Interlocutor: ¿Siempre estamos hablando de esta galaxia?

Eón: Así es... Le digo a Johnakan: –Ahora que ves la galaxia de tan lejos, que te parece tan pequeña a la distancia... ¿quieres ir aún más lejos? Pues vamos más lejos. –Y lo llevé a los distintos cúmulos galácticos.

Hay un cúmulo galáctico que tiene de 20 a 25 millones de años luz, donde hay cerca de 20 a 30 galaxias como la Vía Láctea. Entonces le digo:

–Míralo de más lejos. En cada una de las galaxias contenida en cada uno de los cúmulos hay entre 100 y 300 mil millones de soles. ¿Cómo puede un solo espíritu, en uno solo de los mundos, tener ego?; ¿cómo puede tener complejo de superioridad ante esto?. Mira, ¿qué opinas de eso?

–Majestuoso, me dice.

–¿Te parece majestuoso? ¡Ven más arriba! –Y fuimos a otros planos, donde hay cúmulos de cúmulos, en lugares que tienen 200 millones de años luz, donde hay cúmulos y cúmulos de galaxias y como un soplo fuimos más lejos. Entramos en un agujero negro, pasamos por ‘agujeros de gusano’…”.

Interlocutor: ¿El espíritu puede ir a un agujero negro?

Eón: Totalmente, porque el espíritu no se afecta por los pozos gravitatorios del plano físico 1.

Interlocutor: ¿Y qué es lo que hay en un agujero negro?

Eón: Es un enorme pozo gravitatorio, donde su elevadísima gravedad crea una “singularidad” espacio-temporal, permitiendo la “comunicación” con otros universos paralelos.

Interlocutor: ¿Los agujeros negros tienen algo que ver con la antimateria?

Eón: En algunos agujeros negros hay antimateria…

Interlocutor: Entiendo…

Eón: Le digo a Johnakan: –¿Por qué te sientes tan agitado?

–Porque esto es verdaderamente grandioso… –me responde.

–¿Quieres ver más Creaciones? –Fuimos entonces a un universo paralelo. Es el único espíritu que sin ser Logos ha viajado a un universo paralelo. Le pregunto a Johnakan:

–¿Qué diferencia ves?

–Ninguna –me responde.

–Aquí también hay luchas, aquí también hay deseos… No dan cabida al gozo, al disfrute... Cada unidad piensa en sus propios anhelos y no piensan en sus semejantes. No gozan en dar a los demás... El disfrute tendría que ser por eso, por la obra de dar al otro, el gozo tendría que ser por brindar servicio.

–¿Y tú te enojas?, me pregunta.

–No –le respondo–, porque no cabe en mí el enojo ni tampoco la risa…

Interlocutor: ¿Cómo hace para captar conceptualmente el enojo o la risa?

Eón: Ambos conceptos los tomo de mi receptáculo. Todas las cosas funcionales las tomo de mi receptáculo.

Interlocutor: ¿Cuál es la relación suya con Johnakan, porque de alguna manera ha tenido el privilegio de viajar con usted?

Eón: Johnakan tiene una enorme misión en un planeta tan importante como la Tierra, donde hay muchas mentes que pueden brillar. En el Sistema de Orión hay un planeta vecino –Orión 4–, y otro en el Sistema de Antares –Antares 4–, donde hay seres filósofos de una maestría tremenda, pero en vuestro planeta, la Tierra, que los otros espíritus llaman Sol 3, también hay muchas mentes con una increíble inteligencia, y voy a explicar por qué.

Ustedes ya saben, por sesiones anteriores –sesiones que yo las puedo percibir con toda claridad desde este presente, y aun repetir una por una las palabras que se dijeron en cada una de ellas como si fuera un grabador de los que usan ustedes, e incluso lo que ha corregido este receptáculo–, que los espíritus transmiten conceptos y emociones que el decodificador del médium traduce luego a vuestra terminología.

El ser humano que ustedes llaman “homo sapiens sapiens”, o sea vosotros, tiene una forma neuronal de leer de forma abstracta, que en otros mundos, aun en los mundos filosóficos como Antares, no se da. Hablando en un lenguaje entendible, los terrestres son diamantes en bruto.

Yo no tengo preferencias por un mundo sobre otro, y el hecho de que yo desvíe mi atención en una de las personas de este mundo para enseñarle cosas para que él, a su vez, las pueda transmitir, no va en desmedro de otros mundos.

Interlocutor: Eso lo doy por descontado.

Eón: Entonces le estoy enseñando, primero, mostrándole lo pequeño que es cada uno en relación con el Todo; segundo, mostrándole que en los mundos paralelos existen las mismas pasiones; tercero, que hay miles de millones de mundos y que en cada uno hay tanta presión como en los demás; y, por último, le di un pequeño poder a la parte espiritual de este receptáculo –llamada Johnakan– para que pueda percibir –es una percepción extrasensorial que no tiene la parte encarnada porque no le cabría, pero sí la tiene la parte superior–, y le he mostrado cómo percibir a la Esencia.

Me río –reitero que conceptualmente– porque la mente de Johnakan percibió a la Esencia, mirándola desde arriba, como si fuera una anguila de humo, toda sinuosa y de un color gris.

Interlocutor: ¿Desde qué nivel Johnakan percibió a la Esencia? ¿Desde el mismo nivel 9?

Eón: Desde más allá del 9, porque la Esencia está en el 9.

Interlocutor: ¿Pero quién está en el nivel 10? ¿El Absoluto?

Eón: En el nivel 10 hay diversas entidades de las que hablaré oportunamente. Entretanto, les digo que lo he llevado a Johnakan a ese nivel tan elevado simplemente para que tenga una percepción directa, porque esto es necesario para que después pueda transmitir lo que percibió.

Cuando el ser humano encarnado aquieta su mente y la deja libre de pasiones, entonces puede llegar a ver.

Sucede que el ser encarnado está tan preso de sus necesidades físicas y mentales que se ve impedido de percibir. Cuando yo lo elevo a Johnakan a una vibración tan alta, lo hago para que esté rodeado de quietud, porque aun en el espacio físico, aun en el vacío interestelar o intergaláctico, el espíritu, con su oído espiritual, puede percibir hasta las explosiones de las Novas.

Pero en un plano de vibración por encima del 9, es decir, por encima del nivel donde mora la Esencia, ya no percibe nada, ya que percibe todo. Es un juego de palabras…

Interlocutor: Pero perfectamente entendible…

Eón: En ese nivel tan alto no se percibe nada físico, no se percibe ninguna explosión de Novas, no se percibe el 3 % de radiación que quedó del Big Bang, no se perciben las voces de cada habitante de los minúsculos planetas, no se perciben las radiaciones de neutrones, pero sin embargo se percibe todo. ¿Se entiende el concepto?

Interlocutor: Creo entenderlo… ¿Podría haberlo llevado a Johnakan hasta el mismo estallido del Big Bang, es decir, al comienzo de este universo?

Eón: Lo he llevado…

Interlocutor: Apenas puedo creerlo…

Eón: Hay cerca de mil colores distintos que fueron creados, de los cuales quedaron siete. Y hay mil notas de las cuales quedaron también siete nada más en el plano físico. Pero hay mil notas distintas de sonidos, de lo que ustedes llaman música…

Interlocutor: ¿Y el Big Crunch también lo pudo percibir Johnakan?

Eón: No lo llevé hasta él, pero tengan la certeza de que existe, y de que existen distintos nacimientos y muertes, como los llaman ustedes en vuestro lenguaje físico.

Interlocutor: ¿O sea que usted puede percibir los Big Bang y los Big Crunch sucesivos?

Eón: Por supuesto.

Interlocutor: ¿Y el final cuál es? ¿O eso sigue siempre?

Eón: Hay un final y un nuevo comienzo.

Interlocutor: ¿Eso equivale a la teoría del estado estable, donde hay muchos Big Bang, donde hay ciclos de comienzo y ciclos de destrucción, ciclos de estados estables y ciclos de estados inestables?

Eón: No hay ciclos de estado estable. Son todos ciclos de estado inestable, porque de acuerdo a la Creación, en el plano físico hay una ley, que descubrieron ustedes en el siglo XX de vuestro planeta, que se llama Ley de Termodinámica, donde en su segundo enunciado habla de la Entropía.

Entonces, según esta ley, constantemente hay una inestabilidad que siempre va a ser peor. Es como vuestros fenómenos químicos, donde la materia siempre va para peor. Todo eso se lo mostré a Johnakan para que luego él lo transmita, porque Johnakan, aunque en su parte física, el 10 %, no tenga ni el uno por mil de todo lo que le mostré a su parte espiritual, su 90 % se lo puede ir transmitiendo paulatinamente.


Interlocutor: ¿También llevó a Johnakan a los mundos alternos?

Eón: Lo he llevado… Así como hay universos paralelos, también hay mundos alternos, pero mientras aquellos son solamente 22, éstos son infinitos.

Interlocutor: ¿En los mundos alternos también hay libre albedrío?

Eón: El libre albedrío forma parte de la Creación.

Interlocutor: ¿Podríamos convocarlo otra vez?

Eón: Simplemente piensen en mí y me comunicaré… Yo siempre estoy…

Médium: Jorge R. Olguín

Interlocutor: Horacio Velmont